martes, 16 de junio de 2009

Rota...


Hoy no tengo fuerzas para pedirte tizas, ni rotuladores, ni colores para pintar la vida, ni los sueños...
Hoy no tengo ánimos para cuidar de ti, de mi, de nada.
Hoy no soy capaz de pedirte pegamento para unir los fragmentos en los que se ha convertido mi alma, ni cinta adhesiva para pegar los trocitos de la ilusión que tan importante es para mi.
Solo tengo ganas de dormir, no me pidas que cuide de ti este minuto, no puedo aunque quiera.
Tu vas a estar sentado esperando, yo me quedaré tumbada en el sillón del olvido, en el que no me ha quedado mas remedio que estar.
No quiero que te vayas, no puedo retenerte, no tengo con qué...solo tú puedes hacerlo.
Yo ahora mismo no puedo hacer mas, ni siquiera mis dedos tienen agilidad para pelearse con este teclado...
Un beso
Gracias a mis dos compañeros de club por seguir aquí.

martes, 26 de mayo de 2009

En la cuerda floja y desde lejos


Intentando mantener el equilibrio, sin caer en la mas absoluta tristeza.
Tratando de averiguar, cómo llegué a ese extremo de la cuerda...
Tratando de no caer, porque no se muy bien donde.
Sintiendome sola, aunque no lo esté.
Cansada de querer ganar las primeras posiciones de unos recuerdos que cada día se me hacen mas difusos.
Sin saber cómo llegar al otro lado, ni que paso me va a hacer mas daño.
Sin avance, sin retroceso...en stand-by.
Sin encontrarme, o solo a ratos.
Se me escapan los deseos, los sueños, las ilusiones y no consigo evitarlo.
Y si...mis te quieros, mis besos...se los está llevando el viento .
¿Qué hago con esto...?

jueves, 21 de mayo de 2009

PARA TI POR TODO.



CUANDO LOS SILENCIOS SE DUPLICAN,
Y LOS SUEÑOS SE AMONTONAN
POR DETRÁS DE LOS RECUERDOS,
SURGE TU VOZ QUE LOS ROMPE,
Y CON ELLA NACEN NUEVOS,
QUE ADELANTAN POSICIONES,
Y SE COLOCAN LOS PRIMEROS.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Los pensamientos alegres...


En este afán por volver a ser yo misma, pues sin darme cuenta se me había olvidado...en la prisa de mis días, en el reloqueo de mis sentimientos, había olvidado incluso cuales eran éstos. ¿qué quiero? ¿Que busco? ¿Qué siento?
Me di cuenta de lo poquito que me quiero, quizá por eso, la necesidad de aceptación por parte de los demás. Pero en mitad de toda esta reflexión, me he parado en seco en un intento por volver a los orígenes, para averiguar cuales fueron los errores, qué cosas son las que dejé sin resolver y que ahora no me permiten seguir con mi vida.
Me he equivocado tantas veces...! Aun hoy, lo hago, pero he aprendido que no pasa nada, que de los errores se aprende, que no importa si te caes porque siempre puedes levantarte, porque como mínimo te tienes a ti misma.
He aprendido que el amor no entiende de razones, que es generoso sin límites, que duele, que te lleva de un minuto al siguiente de la felicidad mas abrumadora a la tristeza mas profunda y que es inevitable.
He aprendido que quiero pensar menos y vivir mas...aunque aun estoy en ello.
He aprendido que es bueno soñar, sobre todo con cumplir los sueños.
Que tengo dos tesoros que son mis hijos, que me gustan mis manías, las tuyas, los besos, los ratitos en la pista, la cervecita con amigos, el cine los primeros miércoles de cada mes, que me cuiden, cuidarte, que me quieran, quererte, los churros con chocolate en la feria, la noria, bailar, cantar a grito pelao en la ducha, en el coche, sentir que la vida se abre paso ante mi y me deja apurarla de pleno y sin miedo.
Quiero ser yo otra vez, recuperar la seguridad en mi misma y se que lo estoy haciendo, quiero reirme de todo lo serio, cuando pase el tiempo y pensar que lo malo ya pasó, que aprendí de ello y que estoy preparada para la lucha que venga despues.
Quiero...luchar de la mano de la gente a la que quiero, que no se me quede atrás ninguno, quiero servirles de apoyo, quiero compartir tanto lo malo como lo bueno.
Quiero vivir, mientras me quede tiempo.
Te vienes a rescatar mas pensamientos?

viernes, 17 de abril de 2009

Ayúdame a ayudarte...

Cuantas veces te vi aparecer con tus hijos camino del cole y me quedaba extrañada, porque unos días venías radiante de felicidad y otros apenas levantabas la mirada y casi no decías hola, ni buenos días, como si éstos costaran dinero.
Nos empezamos a conocer algo mas en el gimnasio, haciendo step...tú te reías por mi falta de seguridad en los movimientos y mi descoordinación, yo te veía a ti genial, casi perfecta, pero a pesar de eso tú siempre pensabas que faltaba algo más, algo más que mejorar, algo menos de caderas, algún estiramiento mas perfecto...nada te parecía suficiente, tus listones rascaban el cielo.

Un dia te vi llegar al cole, casi no mirabas, noté tus ojos hinchados, rojos,brillantes...te pregunté que te pasaba, sin ánimo de ser indiscreta, solo preocupada, me caías bien, me caiste bien desde el principio y siempre he pensado que la vida nos pone en el camino de otras personas o a esas personas en el nuestro, por algún motivo, que aunque lo desconozcamos, está ahí. Ese día me dijiste con voz de disimulada tristeza, que estabas muy mal con la alergia, que se te hinchaban los ojos...Te hablé entonces de los antihistamínicos, me diste las gracias por la recomendación y seguiste rápido con un "Discúlpame, tengo mucha prisa".

Recuerdo un cumpleaños, al que habían invitado a tus hijos y a los mios, en un parque, el de siempre...nos sentamos juntas y ese día tenías ganas de hablar, noté en tus palabras tal tristeza, que se me encogió el alma, me di cuenta de que no te quedaba espacio para mas culpas, todo eran agobios, creías que todo lo hacías mal y nada de lo que te dijera te iba a hacer modificar el bajo concepto que tenías de ti misma...Amiga, te había tocado a ti, tenías en casa a quien sin mostrar cansancio alguno, tenia fuerzas todos los días para reponer tu saco de culpas, para dejarte claro, dia a dia y sin bajar la guardia, lo poca cosa que eras, lo fea, lo gorda, lo inútil, lo torpe, lo mala madre, lo desequílibrada y hasta lo zorra que eras.

Y tú te lo creías todo, incluso le encontrabas justificación y hasta lo disculpabas, tu misma , le dabas la vuelta a la tortilla, salvo en los momentos de desesperación e impotencia extremas, en esos...te venías abajo del todo, porque habías tocado fondo, porque la dignidad se había escapado de tus manos como si nisiquiera fueras digna de tener "dignidad". Ahí intentaba tirar de ti en un empeño en bano por sacarte de ese hoyo del que tu misma no eras consciente...Te estabas dejando machacar, no sabías todo lo PERSONA que en realidad eras y que te merecías de la vida lo mejor...no sabías nada de eso, si no que por el contrario, volvías todos los días a casa encogida, culpable, sintiendote, creyendote poca cosa, rastrera, irresponsable con tu casa, si habías tardado algo mas, con tus hijos, con tu trabajo...

Recuerdo cuando fuimos a la comunión de tu hijo mayor, entendí algunas cosas...vi como él o ÉL, era el rey del mambo, para tu familia...todos sentían admiración por el perfecto hijo político, tan inteligente, triunfador en su trabajo, tan simpático, con tanto don de gentes, y tú...amiga, no tenías otra, solo podías seguir ese juego, porque...quien te iba a creer, si ni tu misma lo hacías.

Una de las veces que tu hijo se quedó a comer en casa, se despistó y comenzó a contar que os habiais peleado, que tu llorabas casi sin poder respirar y que él te gritaba y te insultaba y te decía que no habias cumplido con las obligaciones con tus hijos, que te había dicho que te fueras, que de hecho tu hijo vió como su padre forcejeaba contigo para echarte de casa , diciendote a gritos que eras una puta y que no verías mas a tus hijos. Esa tarde te invité a café en casa para hablar contigo, te pillé en plena fase de desespero y fuiste capaz de confesarme que habías sentido miedo, vergüenza ante tus hijos, dolor...porque la persona con la que mas ilusiones habías construido, te estaba destrozando el alma sin remordimiento alguno, solo para sentirse mejor o ni eso.

A los pocos días, ya no eras la misma, habías vuelto a desempeñar el papel de quien no siente ni padece, vuelta a disculpar la actitud de él a costa de culparte a ti misma. Habias vuelto a subirlo a los altares ante los ojos de todos, menos los mios...


¡Que impotencia tan grande, amiga...esa que se siente cuando ves que no puedes hacer nada por alguien que sufre, teniendo remedio para no hacerlo, aunque cueste, aunque haya que romper con todo! ¿Cómo hago para que te des cuenta de que esto no es sano para ti, ni para tus hijos...? ¿Cómo consigo que veas la luz más allá de ese hoyo en el que estas?

A veces me dan ganas de salir corriendo y pensar que el problema no es mio y no lo puedo resolver...porque duele no poder hacer nada...otras, pienso en cogerte de la mano y correr, correr lejos, tomar la distancia suficiente para que puedas ver que no te mereces eso, no mereces castigos, mereces que te quieran, que te respeten, que compartan alegrías contigo y penas, que dibujen sonrisas en tu cara, que los besos no sean una obligación cuando otro tiene ganas...mereces ser tú, porque eres lo que tú quieras ser, no lo que él quiera que seas.

jueves, 2 de abril de 2009

Sin pensamientos alegres...

Cuando los pensamientos alegres parecen haberse ido a vivir otras vidas, a llenarlas de ilusión, de sonrisas, de cariño...
Cuando miras el vaso de las esperanzas y te das cuenta de que ese día, el vaso está medio vacío, igual que tu corazón y ves que el aire entra con dificultad en tus pulmones, que no se lo puedes contar a nadie, porque es una realidad demasiado dura e imbécil para mostrársela a los que tu quieres y crees que te quieren.
Cuando lo entregaste todo y todo no fue más porque no hubo más ocasión, cuando te volcaste en el empeño por sonreir y traer la sonrisa a quien pensabas que tampoco podía vivir sin ilusión...
Cuando tu cabeza solo piensa en el motivo de que la realidad tenga que ser esta y no aquella por la que tu habías luchado, la que tantas veces habías imaginado y pacientemente esperado...
Cuando te sientes egoista por no conformarte con tu realidad, porque nadie diría que es mala, ni siquiera tú.

Es entonces cuando miras hacia dentro intentando encontrar de nuevo, los pensamientos alegres que tuviste un día, cuando cuidabas los besos, cuando bailabas en tu cocina y cantabas a grito pelao en tu coche, cuando aun sonreías, cuando antes incluso de todo eso, tu mirada aun vivía. Y se te apaga el alma en el intento, se te aflojan las piernas, se te muere el cariño y se te olvida como darlo y como recibirlo. Todo se vuelve seco, árido...y duele.

Y surge una pregunta...la de si aun estás a tiempo de salir de una habitación cargada de recuerdos y poder pintar de colores el lienzo de los sueños, para hacerlos realidad en nuestro cuento.


domingo, 1 de marzo de 2009

Hacer que sea posible...


A muchos de nosotros nos enseñaron a vivir la infancia como en pequeñas burbujas en las que lo de dentro estaba bien, calentito, acogedor y era bueno, lo de fuera era el resto. No se nos hablaba de las cosas negativas y desagradables, se nos escondía la realidad, cuando era un poco mas dura.

A medida que creciamos, la vida nos iba soprendiendo y no gratamente, porque cuando nos venía algo bueno...acostumbrados a la burbuja, no nos parecía suficientemente bueno, no estaba a la altura de las fantasias en las que nos habian educado, de princesas y principes encantadores, de castillos y de paraisos. Y si la realidad nos sorprendía con algo feo, nos veniamos abajo, la frustración era tal que no conseguiamos reaccionar ante cualquier problema que supusiera una contradicción a lo que se nos había "prometido".

Creo que sencillamente, se nos educó un poco en la creencia de vivir los cuentos, todos con final feliz.

Además al protegernos tanto de la REALIDAD, no tuvimos la posibilidad de ir aprendiendo a aceptarla, afrontarla, manejarla, plantear otras opciones y en definitiva no dar por sentado que algo es imposible a la primera dificultad, si no que si aguantamos un poco, luchamos, si no nos rendimos...podemos hacerlo POSIBLE, o cuando menos, habremos luchado por conseguirlo y eso siempre sirve de algo...sirve para aprender a intentar las cosas, a hacerlas por nosotros mismos.

La vida no es fácil, ni siempre difícil, no es bonita, ni siempre fea...pero tiene ratitos muy buenos que compensan los malos, solo hay que ir viviéndolos y aprendiendo de cada uno, sin esconder realidades.

Siempre pasa que se aprende mas de lo dificil, de lo que nos cuesta trabajo lograr, que de lo que nos ponen fácil.

Vamos a aprender y a dejar que los que vienen detrás aprendan...Yo no quiero burbujas para vivir a medias.